La gimnasia rítmica es uno de los deportes que requiere mayor disciplina y constancia, además de una excelente forma física y un alto rendimiento deportivo. Uno de los aspectos más valorados en este deporte es la práctica y uso de todos los músculos del cuerpo a la hora de realizar un ejercicio y que sea de forma continuada y correcta. Por ello, si a este aspecto se le suma la utilización de diversos aparatos su dificultad aumenta. Entre los aparatos más difíciles de manejar encontramos las mazas de gimnasia rítmica debido a la necesidad de controlar sus giros, lanzamientos y desplazamientos. Asimismo, es uno de los aparatos más importantes a la hora de diseñar una rutina de exhibición.

Las mazas están compuestas por:
-Cuerpo: la bola que se encuentra al final de la maza y sirve para facilitar su agarre.
-Cabeza de la maza: parte superior de la maza
-El cuello: Es la parte más fina de la maza y la que define su longitud 

Con esta información entendemos el papel co-protagonista que desempeñan las mazas en cada presentación y, por ello, debemos mantenerlas siempre relucientes y llamativas. Además de, por supuesto, ser lo suficientemente cómodas para poder garantizar que será un aliado y no un factor más por el cual preocuparse a la hora de la rutina. Dicho todo esto, ¿sabes cómo decorar las mazas para obtener más comodidad y poder sentirlas como propias? 

La practicidad es más importante que la extravagancia, por ello, es más importante que queden cómodas para su dominio. Una vez conseguida la comodidad, podemos empezar a diseñar las mazas en concordancia con los colores de nuestro maillot de competición,  ya que la combinación de ambos elementos supone una armonía visual que los jueces admiran. Asimismo, tenemos que darles un toque propio que las diferencia de las demás mazas, siempre respetando la practicidad para evitar que entorpezca la rutina de exhibición.