A veces no obtener los resultados esperados puede beneficiarnos más de lo que pensamos, pero el fracaso ante un reto deportivo provoca frustración. Es importante entender y saber manejar este desagradable sentimiento y aprovecharlo para fortalecer la inteligencia emocional, desde los más pequeños que se inician en el deporte, como los veteranos que saben de qué va esta sensación de frustración.

La frustración en general aparece en momentos como una derrota en una competición, decepción o impotencia de no haber conseguido objetivos que se han trazado, no realizar bien los ejercicios e incluso en el momento de una lesión. Es importante saber tratarla a tiempo, porque sino, la frustración se va apoderando de la mente de los y las deportistas.

Aparecen síntomas de tristeza, cansancio, no tener motivación en los entrenamientos e incluso depresión y desinterés por el deporte.

Hoy en Gymnastics Camp, te traemos una serie de consejos para que aprendas a gestionar la frustración, y nada se interponga entre tus metas y tu rutina de entrenamiento. Como dice Daniel Goleman, creador del concepto de “Inteligencia emocional”, saber gestionar la frustración es una de las habilidades más importantes para alcanzar el éxito.

1. Saber reconocer situaciones que nos frustran:

Como deportista debes preguntarte observado tu rutina y tus sentimientos, cuando y porque aparece este sentimiento. Reconocerlo no te hace ni peor deportista ni más débil, al contrario, implica reconocer que nos pasa, y como somos.

Para los peques, que se inician en el deporte, a veces, es más complicado, porque su capacidad para reconocer sus sentimientos es más reducida, pero puedes emplear pequeñas preguntas cortas que te lleven a ese espacio donde el niño o la niña se siente frustrado. Por ejemplo: “¿Qué habéis hecho hoy en el entrenamiento?”, “¿Cómo te has sentido?”, “¿Te has sentido mal en algún momento?”.

2. Expresar los pensamientos negativos:

Es vital que todo pensamiento y emoción negativa que sientas los expreses. Busca gente de tu confianza, hablales y desahógate de todo lo que está invadiendo tu cabeza. Parece un ejercicio obvio pero decir las cosas en alto nos ayuda a tomar determinación con respecto a lo que sentimos. Por un lado podemos ver que no es tan grande lo que nos está bloqueando y podemos verlo con más perspectiva. Por otro lado, podemos ver y observar la situación y abordarla de manera diferente a como lo estamos haciendo.

3. Establecer objetivos alcanzables:

Es muy importante saber que se nos da bien, o en que tenemos más facilidades y en donde tropezamos más. Conocer las limitaciones de cada uno y cada una es clave fundamental para evitar sentirnos presionados por nuestros propios objetivos. Conocer tus capacidades tanto físicas como mentales conlleva a fijarte objetivos que sean más reales a tu condición. Esto no quiere decir que no te exijas, sino que le exijas a tu cuerpo y mente con responsabilidad y así avances a tu ritmo.

4. Anticípate a la frustración:

Esta técnica nos ayuda a prever con antelación como podemos manejar este sentimiento si en mitad de una competición o un entrenamiento nos sucede. Podemos prepararnos una serie de ejercicios de respiración o de visualización para apartar la mente de los pensamientos inconscientes que nos abordan en ese momento. O bien podemos repasar ejercicios que sabemos hacer y no nos dan ningún problema, para apartar la mente de ese suceso y recargarnos de confianza.

Para los más pequeños, podemos antes del entrenamiento aconsejarles de que pueden hacer si se sienten frustrados. Animarles y explicarles que no pasa nada, que a veces sentirse así es parte del deporte y del entrenamiento y que no deben rendirse ni rehuir el entrenamiento, deben afrontarlo y continuar.

5. Buenas palabras

Es importantísimo la forma en la que nos hablamos a nosotros mismos, sobre todo en momentos de mayor tensión y por supuesto frustración. Palabras cálidas, de comprensión, de apoyo…etc.

De nada vale machacarte porque entonces, el bloqueo y la ansiedad serán mayores. Un momento en silencio, de calma, respirando hondo y practicando las buenas palabras puede ayudarte más de lo que piensas. Si tu pequeño o pequeña está atravesando un momento difícil o frustrante ayudale expresando frases de apoyo y de cariño que pueda repetir en su mente cuando se sienta así.

Hay una frase muy famosa de Bo Bennett  y que hoy en Gymnastics Camp queremos recordarte, el dice que “la frustración, aunque a veces es bastante dolorosa, es una parte muy positiva y esencial del éxito”, no es malo caer, no es malo perder, pues todo hace parte de lo que significa deporte y seguro de eso vas a aprender y mejorar.