En el deporte se entrena y se busca mejorar cada día con un objetivo: el éxito en la competición; una experiencia donde los y las gimnastas ponen a prueba su capacidad física y mental.

La competición es el evento cumbre en el que muestras todo lo trabajado y aprendido durante las horas de entrenamiento. Es el instante de enfrentarse a los miedos, una emoción que invade tanto a las más grandes, cómo a las más pequeñas y, por ello, desde Gymnastics Camp, te contamos cómo enfrentarte a este momento de la mejor manera posible. ¡No te los pierdas!

Aprender a respirar: es clave tener una buena circulación de aire en el momento de la rutina; ayudará a que el o la gimnasta pueda tener una oxigenación adecuada para el funcionamiento de sus músculos y mente.
Manejar la calma y la concentración: visualizar la rutina y familiarizarse con los objetos hace que los deportistas tengan claro el cómo se inicia, se desarrolla y finaliza la rutina.
Pensar en positivo, en el “yo puedo hacerlo”: atraer pensamientos negativos no es una opción. Animarse a una misma estimula de manera positiva al cerebro y ayuda a afrontar mejor la competición.
Ser constante con los entrenamientos: la disciplina es un factor esencial para las gimnastas, la constancia implica compromiso y responsabilidad. Asimismo, aporta en la construcción de la confianza, si se entrena de manera adecuada una rutina, el éxito está más asegurado.

En la disciplina de gimnasia no solo se trabaja el físico sino también es clave trabajar la mente. Es normal que el miedo esté presente en la cabeza de un deportista, pero es importante entender que una competición no solo se basa en ganar o perder. ¡La competición va más allá! A medida que se compite, se va fortaleciendo el autoestima, el manejo de la presión y la confianza.

¡El equilibrio en la gimnasia es la clave para vencer el miedo! El trabajo físico, técnico y mental proporcionan un equilibrio fundamental para competir de la mejor manera y convertir esa experiencia en algo único en la vida.