Preparación psicológica previa a la competición.

Contar con una rutina sólida previa a la ejecución es una de las claves de la preparación mental de un/una gimnasta que favorece el desempeño y mantenimiento de un rendimiento alto. La preparación mental de un/una gimnasta implica el desarrollo de factores psicológicos, como la autoconfianza, concentración y motivación, que repercuten en su rendimiento.

La gimnasia es una disciplina en la que predomina la técnica y la psicología del/la deportista. Por ello, en Gymnastics Camp trabajamos la práctica y repetición de rutinas de preparación durante los entrenamientos y sesiones que potencian la adquisición de confianza y seguridad para su posterior ejecución. Dichas rutinas se basan en estrategias psicológicas que preparan al/la deportista para estar plenamente focalizado/a en la ejecución y lograr una consistencia en su desempeño.

Este tipo de rutinas son muy prácticas al aportar a los/las gimnastas un sentido de familiaridad que reduce la presión, además de focalizar su atención, aumentar su sensación de control y confianza y automatizar la ejecución. En Gymnastics Camp, trabajamos y ensayamos este tipo de rutinas durante los entrenamientos para que los/las gimnastas las puedan aplicar de manera natural en sus futuras competiciones.

A continuación, exponemos los principales pasos a seguir para establecer rutinas de pre-ejecución efectivas.

  1. Descripción del desempeño: describir y registrar internamente el detalle del ejercicio que se va a ejecutar, es decir, la secuencia de movimientos a realizar para lograr un exitoso desempeño. De esta manera, el/la gimnasta toma conciencia de su actuación y de aquellos movimientos que debe reforzar. Esta descripción potencia su motivación y confianza y genera estados emocionales positivos.
  2. Autoevaluación física y emocional: sensibilización y recreación de aspectos físicos y psicológicos necesarios para lograr una ejecución excelente. Del mismo modo, en esta etapa, se busca que los niños y niñas reflexionen sobre soluciones eficaces que puedan aplicar para reemplazar las sensaciones negativas que puedan surgir.
  3. Desarrollo del autodiálogo: reflexionar sobre qué pensamientos positivos deben acompañar su posterior ejecución y favorecer su conducta y éxito. El auto-diálogo le permitirá mantener el pensamiento positivo, la concentración y confianza.
  4. Visualización: esta última etapa integra todos los aspectos psicológicos trabajados anteriormente. Teniendo en cuenta todo lo trabajado, el/la gimnasta tratará de desarrollar un estado psicológico óptimo que refuerce su desempeño motor.

Las rutinas de pre-ejecución deben ser aplicadas de manera específica y personalizada en cada deportista, según su perfil y entorno deportivo.